Candelaria vivía en el poblado La Pitayita, comisaría perteneciente a la sindicatura de Tepuche, al norte de Culiacán. Ahí pasaba sus mañanas realizando actividades domésticas y de cuidado de animales.
La mayoría de los mexicanos, al no ser propietarios de medios de producción que les permitan explotar a otros para enriquecerse, deben enriquecer a quienes sí los poseen dejándose explotar a cambio de un pago que muchas veces sólo alcanza para sobrevivir lleno de deudas.
Estamos a unos días de inaugurar la XXII Espartaqueada Nacional, que realizará el Movimiento Antorchista Nacional en Tecomatlán, Puebla, del 7 al 15 de marzo del año en curso.
A estas alturas queda muy claro que la situación del estado de Sinaloa, donde la violencia sigue siendo el pan de todos los días, no está moviéndose a la baja.
La semana pasada, la Coordinación Organizadora de la Unidad Campesina (COUC) en Sinaloa, en voz de su secretario general, Agustín Espinoza Lagunas, dijo que el campo sinaloense “ya no aguanta más discursos.