“Actualmente vivimos en una era de vértigo, donde la tecnología avanza a un ritmo implacable y la información nos satura con la misma velocidad con la que se desvanece, por tanto, para el Movimiento Antorchista la cultura no es un adorno del espíritu ni un lujo para eruditos, sino el suelo fértil sobre el que el hombre moderno edifica su humanidad
Desde sus inicios, el programa de Pensiones del Bienestar se presentó como el emblema de una nueva política social en México. Envuelta en un discurso de justicia social, la narrativa oficial prometía brindar alivio a la vejez de millones de trabajadores mexicanos
Hace una semana el Movimiento Antorchista de Baja California celebró su 22 aniversario en el Auditorio Municipal de Tijuana Fausto Gutiérrez Moreno. Este evento, que fue de gran relevancia para el pueblo bajacaliforniano, mostró la fuerza social con la que cuentan los antorchistas, que con representaciones de Mexicali, San Quintín, Tecate, Ensenada y Tijuana.
El crecimiento urbano acelerado continúa generando asentamientos y colonias donde miles de familias enfrentan carencias de agua potable, drenaje, electricidad y equipamiento urbano.
En México, millones de familias continúan enfrentando carencias que limitan su desarrollo integral. Aunque en los últimos años se impulsaron diversos programas sociales, el acceso a una vivienda digna, una educación de calidad y una vida cultural activa sigue siendo un desafío para amplios sectores de la población, particularmente en las comunidades populares y rurales.
La historia reciente del sistema de salud es un claro ejemplo de improvisación. El Seguro Popular, creado en 2003, llegó a brindar cobertura a más de 50 millones de mexicanos que no contaban con seguridad social.