Este sábado gracias a la solidaridad, el activismo y los argumentos legales desplegados por el Movimiento Antorchista Nacional, fue liberado el compañero Orión Jiménez Garcia, a quien se le habían fabricado delitos para encarcelarlo injustamente.
Mientras unos cuantos habitan fraccionamientos exclusivos con viviendas que alcanzan hasta los 9 millones de pesos, miles de familias sobreviven en condiciones indignas, sin acceso pleno a servicios básicos o sin la posibilidad real de adquirir un patrimonio.
En México, hablar de justicia social se ha vuelto un recurso frecuente en el discurso político; sin embargo, la realidad de millones de trabajadores continúa marcada por la precariedad, los bajos salarios y la falta de oportunidades.
La voz de los pueblos de México se ha alzado con fuerza para exigir lo que a todas luces parece justo: la liberación inmediata de Raúl Orión Jiménez García, líder social en Chiapas, cuya detención ha despertado indignación y sospechas fundadas de irregularidades.
En 1890 en suelo de Dakota del Sur, las tropas del gobierno matan y disparan a 300 indios Dakota capturados, luego sucedió en Argentina con la intervención militar estadounidense en Buenos Aires.
Chiapas ocupa el octavo lugar a nivel nacional por su número de población. Los chiapanecos llegan ya a los seis millones de habitantes.