Estamos preparados y no nos vamos a dejar intimidar, porque el tiempo nos ha dado la razón; la unidad y la lucha nos han permitido avanzar y vencer las batallas, por más difíciles que hayan sido. Hoy estamos listos para demostrar la fuerza del pueblo organizado, y estamos llamados a salir a votar por el comité de nuestra colonia.
Los datos son reales: la marginación urbana existe, la desigualdad persiste y el abandono escolar sigue siendo una amenaza para el futuro de nuestros jóvenes.
No te olvides de que la Unidad Antorchista en Tuxtla Gutiérrez tiene motivos para seguir trabajando y no podemos dejar que una mala decisión acabe con nuestro proyecto: hasta 2025 se construyó el acceso por el Libramiento Sur; se dio atención a las familias en tres campañas de salud; se impartieron cursos técnicos para facilitar la inserción laboral o el autoempleo, además de continuar con las actividades culturales y deportivas para niños y jóvenes, no sólo de la colonia sino de las vecinas. Y así, año con año, hasta convertirse en un modelo de habitabilidad.
Esta es la colonia que se ha organizado y luchado de la mano del Movimiento Antorchista. Pero, ¿cuántas colonias populares tienen las condiciones que la Unidad Antorchista? Quizá podamos contarlas con los dedos de las manos.
Actualmente en México, ocho de cada diez personas viven en zonas urbanas. Según el Consejo Nacional de Población (Conapo), con un dato del 2020 pero que lo siguen utilizando como parámetro actual, casi el 28 % de las áreas urbanas tienen niveles de marginación alta o muy alta, donde se concentran las mayores carencias de servicios, educación y vivienda.
Más del 50 % de la población urbana vive en zonas con marginación media, baja o muy baja, lo que indica mejores condiciones relativas en acceso a servicios, pero con algún tipo de carencia.
Por ejemplo, en 2023 el 6.3 % de la población urbana, que equivale a 2.5 millones de hogares mexicanos, no tiene acceso al agua entubada; el porcentaje parece mínimo pero cerca de un tercio no recibe agua a diario, la recibe de forma irregular o busca formas alternativas de tenerla.
El 4.25 % de los hogares en México no tiene acceso al drenaje doméstico, lo que equivale aproximadamente a 1.49 millones de viviendas sin conexión al sistema sanitario.
En educación, la cobertura nacional indica que en educación básica el 89.3 % de los niños y adolescentes están inscritos, en media superior el 80.6 % y en educación superior 45.1 %. Pero la cifra global de estudiantes que abandonan estudios sigue siendo relevante, cerca de un millón por ciclo escolar, eso en análisis de organizaciones como la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

A eso le agregamos las malas condiciones de infraestructura de los espacios educativos, que hacen todavía a este dato aún más grave.
Pero hay solución: en el tercer eje estratégico para lograr un cambio social y económico, Antorcha dice que el gasto público debe ser equitativo, es decir, redirigir el gasto social hacia la mayoría de los mexicanos para mejorar la infraestructura en materia de salud, vivienda y educación.
La colonia Unidad Antorchista es el resultado de la organización consciente, acompañada de una política clara, frente a un país donde millones de familias aún carecen de agua, drenaje, educación completa y espacios dignos; la Unidad Antorchista demuestra que sí es posible transformar la realidad cuando el pueblo se organiza y lucha con un objetivo común.
Los datos son reales: la marginación urbana existe, la desigualdad persiste y el abandono escolar sigue siendo una amenaza para el futuro de nuestros jóvenes. Por eso, Antorcha sostiene que el verdadero cambio social no vendrá de programas asistencialistas, sino de un gasto público equitativo, dirigido a fortalecer la infraestructura de salud, vivienda y educación, en beneficio de la mayoría trabajadora.
La Unidad Antorchista está cerca de ser un ejemplo de lo que se puede lograr cuando hay unidad, conciencia y perseverancia; pero nuestro compromiso es que este modelo no sea la excepción, sino la regla. Que más colonias populares alcancen condiciones dignas de vida, que más familias tengan servicios completos, escuelas adecuadas y oportunidades reales de desarrollo.
Sigamos organizándonos, sigamos luchando y sigamos demostrando que el pueblo unido y consciente es capaz de construir un futuro más justo. Esa es la tarea de Antorcha y ese es el camino que hoy, con orgullo y convicción, debemos seguir recorriendo juntos.
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