MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La inflación en el país y en San Luis Potosí

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El poder adquisitivo de las familias potosinas humildes, como en el resto del país, se ve afectado por el fenómeno inflacionario. Los precios de bienes y servicios aumentan sin que nada los contengan. En el mes de febrero, San Luis Potosí se encontraba entre las cinco entidades del país con mayor índice inflacionario. Esto no afecta por igual a todos los grupos sociales, ya son las familias con menores ingresos los que se enfrentan a la llamada espiral inflacionario quienes no pueden adquirir ni la canasta básica, y viven al día.

La inflación, nos informan los medios de comunicación, que disminuyó en el país: “En febrero de 2024, la inflación general fue de 4.4%, menor a lo observado en enero, cuando fue de 4.88%”.  San Luis Potosí se destacó entre las cinco entidades con mayor inflación: “Los estados con mayor inflación anual en el país en febrero de 2024 fueron Yucatán (5.9%), Oaxaca (5.5%), Chiapas (5.1%), Colima (5.0%) y San Luis Potosí (5.0%)”. (mexicomovamos.mx, 7/marzo/2024).

Como se ha comprobado, las familias con menor ingreso económico destinan la mayor parte de dichos ingresos a la alimentación. Qué nos dice el estudio de México ¿Cómo vamos? en relación al incremento a los alimentos en el país: “¿Cómo van los alimentos? Los alimentos aumentaron 4.87% anual en febrero de 2024 y, si bien esta variación es menor al mes anterior (7.40%), se encuentra por encima de la inflación general de 4.4%. Esta situación es preocupante, ya que 4 de cada 10 mexicanos se encuentra en situación de pobreza laboral”. (mexicomovamos.mx, 7/marzo/2024).

Y sí; es verdaderamente preocupante la situación que atraviesan las familias humildes que están en la llamada pobreza laboral, que es la mayoría de la población, como señala la conclusión de México ¿cómo vamos? Recordemos que cuando un trabajador se encuentra en pobreza laboral quiere decir que con el salario que percibe en su fuente de empleo no le alcanza para adquirir la canasta básica. 

El ama de casa quien es, en la mayor parte de los casos, la encargada de ir al mercado a comprar lo necesario para hacer la comida de su familia, en comprar el gas, pagar la luz, el agua, etc., ve que los precios del huevo, el jitomate, la cebolla, tortilla, leche y demás artículos de la canasta básica, se incrementan día a día, y están, como se dice “por las nubes”, tiene que hacer esfuerzos por “estirar” su presupuesto, hacer que le alcance. No hay lugar para los lujos y se tiene que limitar a la compra de lo estrictamente necesario. Pero por más que lo “estire”, la consecuencia es una vida llena de carencias y limitaciones de todo tipo, y una alimentación deficiente. Sólo las familias humildes saben y viven lo que es llegar al sábado, antes de que se pague el salario al jefe de familia en la fábrica: ¡no tener nada en el bolsillo! Ya ni hablar de los millones de trabadores que trabajan en el sector informal cuyo ingreso diario es inseguro.

Este gobierno llamado de la “Cuarta Transformación”, pero que es en realidad, como algunos lo han llamado, un gobierno de cuarta, no ha podido lograr que las familias humildes eleven su nivel de vida, ya que sus políticas económicas y sociales son un fracaso después de casi seis años de gobernar. Ni sus programas de apoyo monetarios directos, como el apoyo a adultos mayores o Jóvenes Construyendo el Futuro, ni ninguna otra acción ha ayudado a sacar de la pobreza a millones de mexicanos que viven en pobreza y pobreza extrema. Cuando una familia recibe algunos de dichos apoyos, resulta que tiene que enfrentarse con el alza de precios en medicamentos, en servicios, en alimentos. Es decir que dicho “apoyo” se esfuma, sin que mejores en los hechos la situación del beneficiario.

Se acerca el 2 de junio, en el que los mexicanos decidiremos mediante el voto quien nos gobernara los próximos seis años. Y si bien es cierto no hay en el panorama político quien represente verdaderamente a los millones de trabajadores, debemos escoger al menos peor. Por lo pronto ya sabemos que Morena es la peor opción. El pueblo humilde deberá tomar consciencia de su papel como clase productora de la riqueza social y decidirse, en futuras contiendas electorales, a llevar al poder político a candidatos que representen verdaderamente sus intereses de clase. Que así sea. 

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