MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

Tragedia en Línea 12 cumple 3 años y para autoridades no pasó nada

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Tres años después de la espantosa tragedia ocurrida en la Línea 12 del Metro, de la llamada Línea Dorada, el pasado 3 de mayo de 2021, en donde perdieron la vida 27 personas y hubo un centenar de heridos, no hay culpables encerrados y juzgados por la clara negligencia, por la descarada falta de inversión de recursos para el mantenimiento no sólo de esta línea, sino de todo este transporte tan necesario para los capitalinos y habitantes de la Zona Metropolitana, que todos los días tienen que trasladarse por este medio porque no tienen otra opción.

Esta es una de esas veces que te preguntas hasta cuándo tienen que pagar justos por pecadores, porque los más pobres una vez más son los que tuvieron que pagar con su vida, el desinterés, la osadía de un jefe o un funcionario público que maneja los recursos públicos que se obtienen a través del recaudamiento de miles de millones de impuestos que pagamos los mexicanos, y que su única tarea era invertirlos en resolver las necesidades apremiantes del pueblo y mantener en óptimas condiciones los bienes y servicios, como lo es el transporte público, y que no lo hicieron.

En el colapso de la Línea 12 podemos ver el verdadero reflejo de los Morenistas, ese que no es muy grato; ese es el espejo donde se reflejan sus verdaderas intenciones.

Hoy somos testigos de las terribles consecuencias de este descuido, porque 27 seres humanos, 27 capitalinos, que en su mayoría eran trabajadores que regresaban a casa después de una larga jornada de trabajo, con el sueño de abrazar a su familia, se vieron frustrados de un súbito golpe.

En ese fatídico 3 de mayo de hace tres años, el convoy de la Línea 12 se desplomó sobre Avenida Tláhuac, a la altura de las estaciones Olivos y Tezonco.

La muerte se hizo presente arrebatando 27 vidas inocentes que no debían morir en esa terrible tragedia, que queda en el recuerdo de los mexicanos como una fecha terrible, para reflexionar sobre el cuidado que debemos poner cuando ejercemos nuestro derecho al voto, por el poder y los recursos que otorgamos a ciertos individuos, a quienes subimos a un pedestal, y aquí están los pésimos resultados, porque muchos de estos personajes no tienen la sensibilidad ni la inteligencia para gobernar; ellos sólo quieren el poder por el poder y no están para servir, y una vez que se sientan en la silla del poder se olvidan de sus promesas y peor aún, empiezan a tomar decisiones antipopulares, gastando los recursos de todos en cosas muy lejanas a las verdaderas necesidades de los mexicanos, en banalidades, dejando lo fundamental en el olvido.

La ciudad ha sido golpeada precisamente por las manos de quienes han tenido el poder en sus manos y no han dado resultados, sino que la han ido saqueando poco a poco. Bien sabemos que entre esos gobernantes se encuentra el propio presidente de la república, quien posee una placa de ineptitud.

Hoy, tres años después de esta tragedia, sólo está la callada por respuesta de todos los gobernantes a todas las familias víctimas mortales que lloran por sus seres queridos, que no debían morir por culpa de la ineptitud, la corrupción y la falta de revisión periódica a las líneas de este servicio masivo.

Y con tal cinismo, los mismos de siempre andan en busca del voto popular, colgándose una serie de adjetivos, y mintiendo como lo saben hacer tan bien, para engañar a los capitalinos, a los mexicanos, con las mismas mentiras de siempre. En el colapso de la Línea 12 podemos ver su verdadero reflejo, ese que no es muy grato, ese es el espejo donde se reflejan sus verdaderas intenciones.

El colapso de la Línea 12 debe dejarnos a todos los capitalinos y a todos los mexicanos, porque esta es una tragedia que nos duele a todos en nuestro país, una profunda reflexión, un llamado a no confiarnos, a estar alertas, a ver más allá de esas pieles de oveja para no volver a cometer los mismos errores.

Mientras tanto, sabemos que en sus años de operación, el viaducto elevado de la Línea 12 del Metro debió ser sometido, al menos, a 12 revisiones exhaustivas que incluyeran radiografías, ultrasonidos y técnicas como detección de fallas no visibles por medio de líquidos penetrantes en las estructuras, ya que todo ello está perfectamente establecido en los manuales de mantenimiento de la Línea Dorada, y no se hizo.

Queda claro que esta tragedia es causada por el descuido, por la falta de interés en los servicios que le sirven al pueblo pobre, y que las autoridades de Gobierno prefieren gastarse los recursos en obras faraónicas que muy poco les sirven a los mexicanos.

Hoy las autoridades siguen queriendo aparentar que no pasó nada, que las cosas marchan muy bien, y la narrativa de ese 3 de mayo de 2021 ha quedado, por parte de los gobernantes, en que “todo fue un accidente”, cuando sabemos que la culpabilidad de esta tragedia pesa en las espaldas de esos funcionarios corruptos, que tenían la obligación de administrar bien los recursos e invertirlos en el mantenimiento del Metro y se pasaron esta obligación por el arco del triunfo.

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