Para Itzuri, su ejemplo a seguir en vida es su mamá. Al igual que ella, Itzuri nació en Tecomatlán, estudió en el preescolar “Gral. Gabino Lozano”, la primaria “Miguel Hidalgo”, la Escuela Secundaria Técnica No 16 y, ahora, en el CBTa No. 110.
Sin embargo, Itzuri no sólo sigue los pasos de su mamá recorriendo los mismos centros educativos y viviendo en el mismo pueblo, porque ya no lo son. El Tecomatlán que ella conoce es uno donde los niños y jóvenes pueden dedicarse a estudiar, a desarrollarse bajo un proyecto educativo integral, incluso uno en el que pueden caminar sin la preocupación de ser agredidos o violentados.
Los jóvenes de aquí, pueden pensar en qué actividad cultural desarrollar, qué deporte practicar y qué profesión estudiar, situación muy distinta a la de su mamá, quien —de pequeña— vio cómo sus papás se organizaron en las filas de un Movimiento Antorchista naciente para sentar las bases del Tecomatlán actual: ese que cuenta con calles pavimentadas, agua potable, energía eléctrica, escuelas de todos los niveles educativos, importantes espacios como un auditorio municipal, una casa de cultura de siete niveles y un imponente teatro para actividades culturales, además de una unidad deportiva con pista de atletismo, canchas para basquetbol, voleibol, futbol soccer, futbol 7 y un estadio de béisbol para eventos deportivos, además de plazas, parques y jardines verdes que sirven de refugio ante el infernal calor de la primavera que azota a este pueblo de la Mixteca de Puebla, llegando a superar los 42 grados.

Este alto desarrollo en infraestructura ha transformado la vida del pueblo de Tecomatlán, municipio considerado como “La Atenas de la Mixteca” y que ha estado en el top de las mejores 25 ciudades del mundo, llegando a ser sede de importantes eventos de talla nacional como su tradicional feria denominada “la feria de la unidad entre los pueblos”, en Encuentro Nacional de Teatro y la Espartaqueada Cultural y Deportiva.
Es en este último evento, la Espartaqueada Deportiva Nacional 2026, en la que Itzuri Manelic López Vidal logró la medalla de oro en los 1,500 metros planos y segundo lugar en relevos de 4x100, sin embargo, no es la única de su familia que ha llevado esta valiosa presea dorada casa, en su momento también lo hizo su mamá, después sus hermanas y ahora ella, por eso considera que su ejemplo a seguir “ha sido mi mamá, pues ella también estuvo en atletismo y también fue campeona en los 100 metros planos. Ella ha sido mi inspiración a seguir en atletismo, al igual que mi hermana, la mayor y la que apenas salió. Ellas también participaron en la Espartaqueada y también ganaron. Eso me motiva a también yo tener ese deseo de ganar y de seguir como una atleta”.
El atletismo como herencia familiar
Aunque su familia paterna es de origen oaxaqueño, la familia materna de Itzuri es oriunda de Tecomatlán; a pesar de haber nacido en el vecino estado de Oaxaca, la mayor parte de su vida ha sido en Tecomatlán, donde actualmente estudia el segundo semestre del CBTa No 110 y forma parte del club de atletismo. Al igual que sus compañeros, entrena por las mañanas, antes de salir el sol, posteriormente, a las siete de la mañana, comienzan sus actividades académicas, y por las tardes continúa con su entrenamiento deportivo en la pista de la Unidad Deportiva “Wenceslao Victoria Soto”.
Su interés por el deporte, particularmente por el atletismo, es una herencia que ha pasado de generación en generación: sus abuelos, sus padres, ahora sus hermanas y ella. “Mi mamá, mis hermanas, todos han estado en atletismo, de ahí me interesa, por toda mi familia que también participó en las Espartaqueadas y también lograron colocarse en el primer lugar. Al principio, sólo lo practicaba por cumplir con las reglas de la escuela, pero al integrarse al nivel medio superior e intensificar su entrenamiento, comenzó a practicarlo a nivel competitivo.

“Lo practicaba desde la secundaria, pero nunca me había desarrollado así, como ahora, que estoy en el CBTa, o sea, nunca me había enfocado a estar entrenando constantemente, nada más iba por ratitos y así, pero ahora sí nos desarrollamos muy técnicamente; entrenamos muy duro y eso hace que nos lleven a las competencias de distintos niveles”, comenta.
Durante este primer año en el CBTa, a competido en cuatro justas importantes: la primera —explica—, fue aquí en Tecomatlán, después participamos en las eliminatorias estatales en la ciudad de Puebla, donde fueron de todos los municipios; en los InterCBTas, que fueron en Chietla también gané y, ahora, en la Espartaqueada, donde también logré colocarme en el primer lugar en 1500 metros y el segundo lugar en mi relevo de 4x100”.
“El poder llevarme a mi casa una medalla, estar con atletas de otros estados, bueno participar contra otros ellos, ha sido muy bonito y muy interesante. Es la mejor experiencia que me ha permitido vivir el deporte”.

Antorcha y el deporte
A pesar de su juventud, Itzuri Manelic entiende que el Tecomatlán en el que le ha tocado vivir es fruto del trabajo y la lucha del pueblo organizado en las filas del Movimiento Antorchista, “es un pueblo demasiado desarrollado, su cultura es muy agradable y gracias a todo lo que ha hecho el Movimiento Antorchista pues se ha logrado todas estas instalaciones que puede tener Tecomatlán, que son muy bonitas la verdad”.
“Si estuviera en otro lugar, fuera de Teco, seguramente no tendría todas estas facilidades para practicar el deporte, aquí tenemos una cancha demasiado bonita y muy cómoda para nosotros, los atletas, gozar de ello”.
—¿Qué opinas del proyecto de Antorcha para impulsar el deporte?
—La verdad es muy bueno. Nos fomenta mucho la educación, practicar el deporte; la verdad es muy importante ya que, en otros municipios que yo he visto, pues casi no se enfocan tanto en el deporte, ni en el desarrollo de los estudiantes, se enfocan más en otras cosas, y lo que hace la organización es darnos privilegio a nosotros, los estudiantes, para poder ser mejores en lo que hacemos.
A través, por ejemplo, de los clubes deportivos que hay en las escuelas de Teco, nos ayuda mucho para formarnos como atletas profesionales, a tener una formación distinta a la de los estudiantes de otras escuelas que no trabajan con el proyecto de Antorcha, y esto nos ayuda a saber más sobre algunos deportes. Y así cuando, por ejemplo, participemos en otras competencias en un futuro, pues ya sabremos lo que tengamos que hacer porque ya tendremos más desarrollo por lo de nuestros deportes.
Sin embargo, la indolencia de las autoridades gubernamentales y el nulo o paupérrimo apoyo al deporte se ha convertido en un lastre social. “No hay apoyo. En estos días de Espartaqueada unos atletas denunciaron que pidieron apoyo al gobierno de su estado para que los trajeran a participar aquí y lo que hizo el gobierno fue no darles, ni brindarles el apoyo”.
Sumado a esto —continuó— la falta de condiciones materiales también afecta al impedir un buen desarrollo deportivo y pues a no tener un buen rendimiento, en cambio, Teco sí cuenta con la unidad deportiva y aquí nos podremos enfocar más en lo que hacemos y estaremos más seguros en lo que vamos a presentar.

Orgullo competitivo
Lograr la presea dorada, durante esta Espartaqueada 2026, en los 1,500 metros planos y la plateada en relevos de 4x400, “la verdad fue algo muy difícil, ya que me enfrenté a corredoras de alto rendimiento que la verdad, corren demasiado bien, siento que fue una carrera muy difícil, pero gracias a mis entrenamientos, al apoyo de mi familia, al apoyo de mi coach, al apoyo de mis amigos también, logré colocarme en el primer lugar. La verdad fue algo muy difícil, sí fue difícil.
En esta justa nacional que impulsa Antorcha, el nivel de exigencia es aún mayor a otras competencias estatales o regionales, “la verdad es muy diferente, pues aquí los atletas ya están más preparados y no solamente son de un estado, o sea, vienen de diferentes estados, diferentes condiciones, diferentes formas de trabajo y aquí, la verdad, se viene a dar todo”.
Aún así, a pesar de la dificultad, el ser parte de un evento de tal envergadura, para los jóvenes deportistas, sobre todos para los que participan por primera vez, esto se convierte en una experiencia única.
“Teco está inundado de muchos deportistas, y me siento muy feliz porque jamás había convivido tan de cerca con diferentes personas de otros estados que vienen a desarrollarse en esas actividades deportivas. La verdad es una actividad muy buena que nos ayuda a nosotros a seguir el amor hacia el deporte, a seguirnos enfocando y seguir practicando nuestros deportes”.
Este sentimiento de victoria pasa de ser un triunfo personal a uno colectivo porque cada vez que alguno de los representantes de Tecomatlán gana, sin importar en qué disciplina sea, “nos ponemos demasiado felices cada que alguien cumple un logro, pues hemos visto cómo entrenamos todos los días y la verdad es muy satisfactorio ver que algunos de nuestros compañeros, o nosotros mismos, hemos alcanzado el primer o cualquier otro lugar del podio. Sí, la verdad es muy satisfactorio”.
La joven López Vidal también explicó que “el estar en esta competencia, la verdad, se siente uno con mucha presión de hacerlo bien, de realizar las cosas bien, ya que tenemos toda la presión de nuestro municipio y de diferentes estados que nos están observando y necesitamos darlo todo”.
“En mi carrera me sentí demasiado nerviosa; cuando empezó, sentí muy tenso mi cuerpo, no sé, sentía muy raro, pero yo sabía que lo lograría por el tiempo que he estado entrenando, desde hace muchos meses ya. Y pues al estar en Tecomatlán me siento muy contenta. Yo no he visto en otros lugares que se hagan estas actividades como la Espartaqueada, la feria, pues la verdad me sorprende mucho que el Movimiento Antorchista esté haciendo esto para fomentar en nosotros, los jóvenes, el deporte, la cultura y también lo académico.
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