MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

La recta final de las “corcholatas” y los fracasos de AMLO

image

Según encuestas recientes, quien va en la delantera por la candidatura presidencial de Morena es Claudia Sheinbaum Pardo, con 33.3 por ciento de las preferencias; ya que Marcelo Ebrard Casaubón tiene el 23.8; Adán Augusto López, el 18.19; y Gerardo Fernández Noroña apenas el 8.1 por ciento. Pronto veremos si las preferencias se modifican entre el 28 de agosto y el 6 de septiembre, cuando Morena aplique su encuesta para determinar la candidatura. En la definición de ésta, asimismo, se verá qué tanto impactaron las presiones internas de Ebrard.

¿Será entonces cuando los mexicanos dispondrán de más y mejor información para decidir por cuál de los políticos de Morena o del Frente Amplio por México (FAM) les conviene votar en 2024? La respuesta sería sencilla si para contestarla se revisaran los resultados del gobierno de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), pero como en los casi cinco años pasados éste solo se ha dedicado a hablar y a comprar el voto de varios millones de mexicanos mediante los “programas sociales”, no es posible contestarla simplemente.

De diciembre de 2018 a la fecha, los funcionarios y dirigentes políticos de Morena han demostrado que no solo son demagogos, incompetentes y corruptos como sus predecesores priistas y panistas, sino que han resultado peores como gobernantes y han arrastrado a México hacia una de las crisis socioeconómicas y políticas más profundas de las últimas décadas. En lugar de gobernar y atender los problemas serios de la nación, el presidente se dedica a responsabilizar de todo a los “conservadores”, a la prensa, a los empresarios, a las organizaciones sociales y a todos los que no se someten a sus dictados.

Al final de este sexenio, el gobierno de AMLO ha resultado el más violento en 30 años; hoy acumula 164 mil homicidios (uno cada 15 minutos), cifra que supera la de cinco sexenios juntos; la tasa de homicidios en México es la más alta de América Latina, arriba de las de Honduras y El Salvador. Actualmente, “gracias” a la pandemia de Covid-19 y a pesar de la “reforma” integral del Sector Salud, hay 50.4 millones de mexicanos sin acceso a los servicios de salud pública; el desabasto de medicamentos especializados (entre ellos los oncológicos) aumentó; y las consultas médicas privadas han elevado su costo entre 28 y 30 por ciento.

En conclusión: el crecimiento de la pobreza, la mala atención sanitaria y la galopante inseguridad pública son suficientes para reprobar los cinco años de gobierno morenista y del presidente quien, en lo que le resta de mandato, solo hablará sin parar en sus mañaneras

Aunque el gobierno morenista declare a cada momento que la pobreza ha disminuido, el testimonio de amas de casa, padres de familia y expertos en el estudio de este grave problema social desmienten tal “reducción”. Por ejemplo, el académico Julio Boltvinik afirma que la pobreza es mucho mayor a la oficialmente reportada por organismos como el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) que, en días pasados, difundió que unos ocho millones de personas ya no eran pobres.

Los criterios referidos objetivamente a esta información son cuatro. El primero aclara que un aumento en los ingresos de una parte de la población no implica que ésta surja de alguna de las categorías de pobreza, alimentaria o laboral. El segundo, que los apoyos monetarios a las personas de clase baja y media baja se han cumplido mediante la reducción del gasto público en educación, seguridad y salud. El tercero es el incremento en el monto de remesas de los trabajadores migrantes en Estados Unidos que, en 2018, correspondió a 32 mil millones de dólares (mdd), y en 2022 llegó a 60 mil mdd. Y el cuarto: los aumentos en los salarios mínimos fueron nominales y su impacto real en la economía de las familias resultó nulo.

En conclusión: el crecimiento de la pobreza, la mala atención sanitaria y la galopante inseguridad pública son suficientes para reprobar los cinco años de gobierno morenista y del presidente quien, en lo que le resta de mandato, solo hablará sin parar en sus mañaneras y llevará a México, a una situación cada vez más catastrófica. Politólogos competentes aseguran que con Sheinbaum Pardo las cosas seguirán igual y con Ebrard podrían enderezarse. ¿Es ésta la razón por la que AMLO no quiere a éste como sucesor?

Las lanzas en Morena están rotas y la reconciliación entre sus delanteros se ve muy lejana. Marcelo ha revelado que no se irá de Morena y que ganará la encuesta. En la otra acera, Xóchitl Gálvez y Beatriz Paredes siguen “respetando” las decisiones del FAM; esto puede garantizar una selección sin conflictos. Incluso ahora, los mexicanos pueden notar que, de los dúos ya visibles, “el menos peor” y que en algo puede avanzar para evitar que México siga hundido en la sangre y la pobreza es el de Beatriz y Xóchitl; y que el menos malo del partido oficial podría ser Marcelo Ebrard. Por el momento, querido lector, es todo.

0 Comentarios:

Dejar un Comentario

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados *

TRABAJOS ESPECIALES

Ver más