MOVIMIENTO ANTORCHISTA NACIONAL

El Foro Económico de Davos advierte riesgo de colapso del Estado mexicano

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El Sol de México, de fecha 18 de enero en nota de Jair Soto, informa: “El colapso de Estado es uno de los cinco riesgos que enfrenta México en medio de una crisis económica global provocada por la pandemia de Covid-19, se advierte en el Foro Económico Mundial a través de un informe.”

El también conocido como Foro de Davos, define como “colapso de Estado” a los riesgos políticos derivados a un conflicto interno, ruptura del estado de derecho, erosión de las instituciones, golpe militar y la inestabilidad regional o global.”

¿Estamos ante el riesgo político de un colapso de Estado? ¿Es objetivo el análisis sobre México realizado por el Foro? ¿Vive el país las condicionantes para un colapso de Estado? Mi opinión es que sí. Es indudable que los ataques a la empresa privada, a las universidades, a magistrados y jueces; el sometimiento a la voluntad presidencial, mediante el uso de la ley como garrote de funcionarios, organizaciones y empresarios; los intentos de apropiarse del INE, la imposición de funcionarios en el Servicio Exterior, para comprar conciencias y voluntades; la corrupción, la asignación al Ejército Mexicano de actividades varias y totalmente diferentes a la función para la que fue creado, nos dicen que hay condiciones para un posible colapso del Estado mexicano. Llegamos a esta conclusión contra nuestra voluntad y enormemente preocupados por la grave inestabilidad social que vivimos, situación que prendió focos rojos en Davos, pero no en la 4T. Soberbia total.

“En el aspecto económico -continúa Jair Soto- el informe destaca este colapso como una amenaza de la proliferación de actividades informales o ilegales que socavan el crecimiento económico”, actividades definidas como “…flujos financieros ilícitos, falsificación, comercio ilegal, evasión fiscal, trata de personas y crimen organizado”.

No hay dudas de ninguna especie. Si analizamos las posibilidades de un colapso de Estado a partir de las variables económicas, el peligro es igual o mayor que por las variables políticas. Veamos: el 56.5%, es decir, 32.2 millones de mexicanos, laboran en la informalidad; se recauda el 13% del PIB, pero 7 de cada 10 pesos recaudados se emplean paras cubrir gastos comprometidos, tales como deuda, pensiones y transferencias a estados y municipios. El 44% del total de la población vive en pobreza, y el 50% del total de la población infantil vive igual situación; sufrimos una inflación del 7.36%, la mayor vivida por el pueblo durante los últimos 21 años.

El crimen organizado y el desorganizado, se dice sotto voce, controlan colonias, pueblos enteros y hasta gobiernos municipales y estatales; los miles de crímenes horrendos cometidos contra hombres y mujeres por las diferentes células delictivas, llevan a algunos analistas a afirmar que vivimos en un narco-estado, mientras el gobierno de López Obrador encubre, con el pregón de “abrazos, no balazos”, su incapacidad y desinterés para poner remedio a este mal. Ésa es la razón por la que el 65% de la población se siente insegura. A pesar de la cantaleta de “yo tengo otros datos” y “son notas falsas para desestabilizar a mi gobierno” esgrimidas por el presidente, los datos verdaderos, basados en hechos irrebatibles, prueban el grave peligro sobre un colapso de Estado.

“El informe, basado en una encuesta a expertos ejecutivos, informa sobre al menos cinco factores que preocupan respecto a México: Además de lo dicho, en el riesgo del fracaso del Estado se considera la proliferación de actividades económicas ilícitas, el estancamiento económico prolongado, una crisis laboral y una desigualdad digital”.

La existencia de los elementos arriba citados prueba que hay una proliferación de actividades económicas ilícitas; tampoco hay duda del estancamiento económico prolongado, pues es prueba suficiente que, durante 21 años, el crecimiento económico fue lento o nulo durante varios periodos de tiempo. Quince millones de mexicanos no tienen trabajo, 50% de la población vive en pobreza y 32 millones trabajan en la informalidad. Esta situación sería uno de los componentes para explicar la inacción del pueblo, que se encuentra despolitizado y manipulado.  

Sigue la nota: “Según el informe, otro de los riesgos que enfrenta México es el peligro de una erosión de la cohesión social, un factor que ha empeorado a nivel mundial, pero destaca el peligro inminente en México”.

“Esta calificación engloba la pérdida de capital social; la fractura de redes sociales para un impacto negativo en la estabilidad social, el bienestar individual y la productividad económica, como resultado de la desconfianza, división, falta de empatía, marginación de minorías y la polarización”.

“El informe del foro, en el caso de México, considera que la probabilidad de la erosión de cohesión social, es vista como una de las amenazas a corto plazo.”

Aunque las encuestas de México digan lo contrario, mi percepción es que, aceleradamente, López Obrador está perdiendo capital social; las redes sociales se encuentran totalmente fracturadas, y una visita rápida a Facebook y Twitter lo comprueba. El bienestar individual, aún con los apoyos económicos directos, está muy lejos de ser una realidad. La desconfianza manifiesta en la fuga de capitales, por cancelación de obras ya iniciadas y la rescisión de contratos; las iniciativas de ley para evitar el concurso de capitales privados ha provocado desconfianza en la iniciativa privada y la ausencia de inversiones; la insistencia en la confrontación entre ricos y pobres, sin definir con precisión el objetivo, es infructuosa y peligrosa; la marginación que sufre la mayoría de la población tiene a ésta polarizada y con gran peligro de enfrentamiento social.

El Informe de Davos, en su análisis incorpora “cuatro grandes riesgos, como consecuencia de la pandemia: la recuperación desigual de los países, los riesgos relacionados con el cambio climático, la crisis de los medios de subsistencia y la erosión de la cohesión social.”

El foro de Davos, plantea como otro de los graves problemas que enfrentarán principalmente los países subdesarrollados, es la recuperación desigual, es decir, que unos -creo yo los menos- se recuperarán rápidamente, y los más tardarán bastante tiempo para superar la crisis económica, social, educativa, sanitaria y laboral, además de enfrentar los riesgos producidos por el cambio climático (inundaciones, fríos o calores extremos, huracanes y otros más); padeceremos hambruna, y como consecuencia de esta situación caótica, pueden surgir movimientos y protestas, violentas o pacíficas.

La salida, tal y como lo ha planteado el Movimiento Antorchista Nacional durante más de cuarenta y cinco años, igual que hoy lo hace la OXFAM, es la repartición equitativa de la riqueza, la redistribución del gasto social, enfatizando la atención de los servicios para las capas más desprotegidas; mediante la aplicación estricta del impuesto progresivo, (que paguen más los que tienen más), así como la instrumentación de la generación de empleos, con un salario remunerador. Estas acciones sólo las podrá emprender un gobierno, auténticamente popular, emanado del pueblo. Esto no la hará Morena. Urge que nos demos un gobierno del pueblo y para el pueblo. El Movimiento Antorchista Nacional te invita a integrarte a sus filas, a organizarte y a luchar para lograrlo. La solución está en tus manos.

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